Desde un enfoque de reflexión estratégica, ubicada en el marco de nuestra realidad nacional, valdría la pena retomar esta discusión válida y pertinente, para países marítimos como el nuestro, buscando identificar acciones que nos permitan alcanzar niveles ideales de competitividad sectorial en el ámbito internacional, con especial énfasis en la calidad educativa y promoción de la Marina Mercante Nacional, fundamentada en políticas de estado y referentes legales pertinentes, una vez adoptadas las enmiendas al Código de Formación, Titilación y guardia de la gente de mar.
Resulta interesante considerar para efectos de este análisis, el compromiso promulgado por el secretario de la OMI Efthimios E. Mitropoulos, particularmente en su llamado a quienes conforman dos importantes vectores en la acción local de la intención OMI, los políticos y los educadores… “Para concluir, me gustaría aprovechar la oportunidad que brinda el mensaje del Día Marítimo Mundial para transmitir a unos pocos grupos de la sociedad, en especial a los que forman parte del sector marítimo y a los con él relacionados, lo siguiente:... a los políticos, trabajar para la ratificación, entrada en vigor e implantación de todas las medidas internacionales que tengan repercusiones en la seguridad y la protección de la gente de mar y en sus condiciones de vida y de trabajo, y demostrar que se está realmente en sintonía con la gente que realiza el trabajo más arduo; a los educadores, hablar a las generaciones más jóvenes de la profesión de marino, la deuda que tenemos con el transporte marítimo y los atractivos de las profesiones marítimas; no se necesita demasiada imaginación para incorporar aspectos marítimos al aprendizaje mediante el estudio de otras disciplinas como la historia, la geografía, la biología, los estudios sobre el medio ambiente, la economía y muchas otras…”
El tiempo ya comienza a contar (la enmienda entra en vigencia en el 2012) y no se evidencian en el horizonte, iniciativas o convocatorias de las instancias del Estado, con responsabilidades en la asesoría frente a convenios marítimos internacionales, pareciendo ser necesario, comenzar un ejercicio de sensibilización social en todos los ámbitos, en torno a la necesidad de dar esta discusión, manteniendo siempre una actitud crítica-constructiva y buscando siempre construir para garantizar el futuro marítimo Colombiano.
(Para ampliar detalles de las enmiendas: http://es.marinelink.com/story.aspx?334602 )
Dándole continuidad al eje temático, estas son algunas de las inquietudes manifiestas en otras latitudes:
¿Que cambios serán necesarios realizar en nuestra legislación marítima para implementar las enmiendas en cuestión?
¿Como gestionara la Autoridad Marítima, la implementación y cumplimiento de las enmiendas?
¿Cuales mecanismos de control se activaran en cumplimiento de las responsabilidades como Estado de Abanderamiento y Estado Rector del Puerto?
¿Serán suficientes esas medidas para minimizar las posibilidades del error humano en los accidentes marítimos?
¿Satisfacen esas medidas las expectativas de la comunidad marítima?
¿Están preparados nuestros centros de Educación Náutica para afrontar exitosamente estos retos?, ¿Que reformas habría que hacer?
¿Las titulaciones que se otorgan a la gente de mar, son acordes a los estándares establecidos en las nuevas enmiendas?
¿Cual será la mejor combinación de los programas de formación, simulación y tiempo de embarque para garantizar la adquisición de competencias que demanda la enmienda?
¿Cuales programas de actualización deberán realizar el personal docente e instructores?
Indudablemente existen un sin número de interrogantes; sin embargo, los enunciados entregan una idea del compromiso para Colombia frente al STCW/2012.
Nuestra responsabilidad social como Comunidad Marítima es abrir la discusión, eso es lo que estamos haciendo.
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